La belleza natural
del entorno, el carácter de su gente, su magia, las
playas, la importancia del patrimonio histórico y
cultural y el amplio abanico de actividades y servicios
que ofrece, hacen de las comarcas del Alt y Baix Empordà
el lugar idóneo para pasar un solo día o unas
largas vacaciones. Aquí podréis encontrar
desde una iglesia románica perdida en medio de las
montañas pobladas de alcornoques hasta una cala de
difícil acceso, con una arena dorada finísima
y un mar tan azul que se confunde con el cielo, pasando
por las noches más alocadas y divertidas o por la
especial y rica gastronomía del país.
En el corazón de la Costa Brava, el Empordà
posee un atractivo litoral y pueblos pequeños y tranquilos
en el interior. Si nos alejamos hacia en interior, descubrimos
una tierra que ha sabido conservar sus tradiciones y formas
de vida de siempre.
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