| La localidad de Verges se halla
situada sobre una pequeña elevación en la ribera izquierda
del Ter y está rodeada por tierras de cultivo, por la acequia
del Molí de Bellcaire y por las arboledas próximas al
río. Antiguamente, el núcleo medieval de la población,
con el castillo y la iglesia en el centro, estaba rodeado de murallas
que, en buena parte, se han conservado hasta nuestros días.
La iglesia parroquial de Sant Julià, también dedicada
a Santa Basilisa y emplazada en el centro de la villa medieval, conserva
el ábside semicircular y la mitad oriental de la nave de la
antigua iglesia románica.
El castillo estaba situado a mediodía de la iglesia, en el
lugar que actualmente ocupan la escuela y el ayuntamiento, y en la
plaza que hay delante. Cabe destacar, por su importancia, los restos
de las murallas y torres de finales de la Edad Media que en su día
habían fortificado la población.
La noche del Jueves Santo se celebra en Verges una representación
teatral popular de gran interés protagonizada por un buen número
de vecinos del pueblo. Las calles y las plazas de la localidad se
convierten esa noche en el escenario de una antiquísima versión
de la Pasión y la procesión del Jueves Santo, que es
seguida cada año por miles de visitantes. Uno de los momentos
más esperados de la noche viene anunciado por el sonido rústico
y monótono de un gran tambor. Cinco personajes surgen entonces
de la oscuridad y ejecutan la Danza de la Muerte,
con toda una serie de referencias al ineludible paso del tiempo y
a la brevedad de nuestra existencia. Entre todas las tradiciones de
la comarca, esta danza de origen medieval es, sin duda, uno de los
tesoros más preciados. El martes de carnaval se celebra la
Fiesta de la Sopa, comida popular integrada en el marco de las fiestas
de carnaval.. |